S I L E • N C I O
El silencio es un bello sonido, de los más bellos que se pueden escuchar. Como dice Thich Nhat Hanh, es el "sonido del sin sonido".
Sin embargo, para muchas personas es sinónimo de tristeza, les induce a un estado de angustia e incomodidad porque no soportan su atronador sonido. Pero, ¿Por qué nos da miedo y nos incomoda? ¿Hay acaso algo que en el silencio puede aflorar? ¡Yo pienso que sí! Pero, ¿Qué es eso que busca refugio tras el ruido?
Aquí están, en mi opinión, las potenciales y más generales causas de dichos muedo e incomodidades:
• Memorias pasadas. • Situaciones presentes.
• Incertidumbres del futuro.
El primer grupo nos atormenta constantemente. Nuestra especie es una de traumas, rencores y aprendizajes. Pero solo los dos primeros nos anclan al dolor que producen las memorias desagradables, son la causa de que nuestra sonrisa sea tenue y libre de vida.
El segundo grupo nos acosa cuando vivimos un momento tenso, estresante, en el cual nuestra mente no puede más que pasar día y noche maquinado. Este grupo y esta clase de situaciones se debaten constantemente entre el pasado (origen) y el futuro (solución).
El tercer grupo se enmarca dentro del mañana, sinónimo de lo desconocido. ¿Quién no se ha preguntado qué será de su vida en unos cuantos años? Creo que todos alguna vez lo hemos hecho, pero vivir en el futuro, planeando y olvidándose del camino que se está trazando, termina por hundirnos en la ansiedad de lo que está por venir y las especulaciones que no siempre son positivas.
En todo caso, el silencio es para unos un anhelo y para otros una prohibición.
_______________________________
Como siempre, les dejo unas preguntas.
¿Es el silencio un problema en tu vida y en tus relaciones? ¿Por qué?
Desde una mesa fría y con cariño,
Alejandro M Gracias por estar.
Comentarios
Publicar un comentario